Es hora de la medicina, pues me he enfermado de amor, y el medicamento aún no llega al corazón, dicen los médicos que es cosa del alma, que es mejor que mantenga la calma, sigo internada entre estas 4 paredes y aún tengo el suero aunque tú no lo puedas apreciar, veo pasar a las enfermeras corriendo por los pasillos y las visitas de cuarto en cuarto, yo pedí que mi habitación no tuviera ventana ya que era innecesaria porque tu mirada me daría la luz del día, pero ese amanecer nunca llegó, y es que los médicos tienen razón al no dejarte pasar pues tú eres quien me contagío, muy pronto el doctor me dio la indicación de no hacer esfuerzos ya que podia afectarme más de la cuenta, dice la locura quien es mi compañera de cuarto que escuchó que muy pronto me darán de alta pero tienen que aumentarme la dosis, realmente no quiero salir del hospital, siento que al verte mi enfermedad pueda aunmentar, Y LO QUE ALGÚN DÍA ME HIZO NACER, HOY ME HACE MORIR, no me gusta el medicamento que estoy tomando me sabe a olvido pero me obligan a tomarlo aunque yo prefiero algo más dulce así como tus besos, dice el médico que para que pueda regresar a mi casa tengo que salir arropada ya que me puede dar un resfriado de suspiros, pero yo creo qué no hay de que preocuparse ya que no habrá suspiro alguno que me espere , pero mientras me dan de alta seguiran al tanto las enfermeras con el medicamento, y es que si me quiero recuperar pero todas las noches tengo que levantarme a tomarlo y eso me roba el sueño, ese medicamento parace estar caducado creo que es PASADO, y sí realmente es pasado tengo que dejarlo de tomar eso me puede afectar más, pero aún así lo consumo y él me consume día a día sin que el médico se de cuenta, yo necesito que alguien salga a comprar el medicamento que creo que es esencial para mi recuperacón, el nombre es muy facíl de recordar pues se llama "palabras" lo mejor de todo es que no hay horario ni restricción de dosis por lo que creo que me haría muy bien tomármelas sólo que esas pastillas se toman de un modo muy especial que es escuchándolas, pero creo que no será fácil encontrarlas pues quien solía ofrecerlas ya no las tiene. Es difícil estar en esta cama y todas las personas que pasan pueden apreciar mi depresión hasta por debajo de mi almohada, ¡maldita sea estoy cansada de tanto medicamento amargo!
¿Acaso no hay alguien qué me pueda ofrecer un abrazo o un beso? Creo que no, o quizá tenga que pedirlo con receta, pero igual casi siempre están cerradas las farmacias, y es que realmente les importa muy poco mi salud, ya es demaciado, creo que no saldré de aquí y es que esto ya llegó a su límite, por lo que pienso que necesito un trasplante de corazón y sólo tú eres el indicado para la operación, pero algunas personas dicen que podría salir más lastimada con tus manos y peor aún que me puede quedar una cicatriz en mi pecho, pero bueno, lo que yo digo siempre esta mal.
Hoy por fin salgo del hospital, pero estoy segura que no será un gran cambio para seguir con mi recuperación, al llegar a mi casa me he dado cuenta que he perdido una emoción, pues extravíe por los pasillos del hospital a la alegría y ¿quién sabe? si ella pueda llegar a mi casa, o quizá fue su oportunidad para escaparse de mi, ahora me siento más sola que nunca, bueno ni tan sola ya que al alojarme en mi cuarto encontré a la tristeza tirada en una esquina de mi habitación bebiéndose a la soledad, creo que ya se pasó de copas, y la soledad para colmo aún no sé termina, y yo que puedo hacer aún sigo atada de mi mano, le lloro, le río, le canto y nada funciona, me he rendido de tanto intentar, y ahora no me queda más que brindar con ella, y embriagarme en mi rencor junto a mis recuerdos de aquel que destrozo mi corazón.
Sigo internada pero ahora entre las 4 paredes de mi habitación y aún sigo con el suero...
aunque tú no puedas apreciarlo.
Morir y renacer-Elefante.
lili tqm!!!!
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